El data center de Google en Quilicura consumió 398 millones de litros de agua potable en 2023. Santiago atraviesa su mega sequía más larga en 500 años. Nadie en el sistema de planificación urbana chileno lo estaba mirando como un problema de ciudad — hasta que los vecinos empezaron a hacer las preguntas que el Estado no hacía.
Quilicura, periferia noroeste de Santiago. Cordón industrial, humedal en retroceso, napa freática cayendo. Ahí opera el único data center de Google en América Latina desde 2015. En 2023, consumió 398 millones de litros de agua para enfriar sus servidores. Google lo presenta como equivalente a "menos de un campo de golf al año". Los vecinos lo presentan de otra manera: "Quilicura se está secando." Cooperativa.clCooperativa.cl
Cuando Google anunció un segundo data center — esta vez en Cerrillos — el conflicto dejó de ser vecinal y se volvió institucional. El proyecto requería 169 litros de agua por segundo extraídos del acuífero Santiago Central, la reserva subterránea que abastece a Maipú, Cerrillos y Estación Central. Catorce vecinos presentaron recurso. La municipalidad se sumó. El caso llegó hasta la Corte Suprema. En julio de 2024, Google retiró su solicitud de permisos ante el SEA y anunció que comenzará "desde cero" con tecnología de enfriamiento por aire. Diario FinancieroDF SUD
Una inversión de 200 millones de dólares frenada por un acuífero sobreexplotado y catorce vecinos con abogado.
El dato que hace explotar el número no es el volumen de agua. Es el contexto donde ese volumen opera. Santiago lleva más de una década en megasequía — la más extensa en cinco siglos de registros. El acuífero Santiago Central, el mismo que Google quería perforar en Cerrillos, es una reserva no renovable en el horizonte de tiempo de cualquier proyecto de infraestructura. No se recarga al ritmo al que se extrae. Nunca lo hizo.
Mientras tanto, más de diez data centers han sido aprobados en el área metropolitana de Santiago. Cada uno con su propia evaluación de impacto ambiental individual. Ninguno evaluado como sistema. Nadie preguntó cuánta agua suman todos juntos. Rest of World
Eso no es una falla técnica. Es una falla de gobernanza urbana.
Santiago no es una excepción. Es el primer caso documentado en América Latina donde una ciudad entró en conflicto real con la industria de data centers por recursos hídricos — y ganó. El resultado reescribió las condiciones de entrada para cualquier hyperscaler que quiera instalarse en la región.
El resto de las ciudades que compiten por atraer esa infraestructura — Bogotá, Lima, Buenos Aires, São Paulo — están mirando el caso chileno como una advertencia regulatoria. Deberían mirarlo como algo más urgente: un ensayo general de lo que les viene.
Quilicura concentra hoy más data centers de IA que cualquier otra comuna de América Latina. Y tiene un humedal de 468 hectáreas que nadie incluyó en la ecuación cuando llegó el primer servidor. Cooperativa.cl
La infraestructura digital no es inmaterial. Bebe agua, consume energía, ocupa suelo y transforma territorio. Las ciudades que no lo entiendan antes de firmar los permisos lo van a entender después, cuando sea más caro arreglarlo que haberlo pensado.
LOTE — Sección Territorio